Nuestra Historia
Este proyecto nace de una necesidad muy personal. Somos Irrintzi y Garoa, aita y ama de dos peques. A medida que han ido creciendo, hemos sentido una falta de espacios en la comarca de Pamplona donde los más pequeños pudieran jugar con libertad, explorar a su ritmo y disfrutar de un entorno verdaderamente pensado para ellos.
Durante un viaje a Estados Unidos descubrimos un lugar que nos marcó profundamente: el Children’s Museum of Tacoma, un espacio mágico en el que todo estaba dispuesto para que la infancia floreciera a través del juego. Esa experiencia nos inspiró y nos dio el impulso para crear algo a nuestra medida, más pequeño, más cercano, pero con el mismo espíritu: un lugar donde los niños sean los protagonistas y los adultos acompañen desde la confianza.

Nuestra mirada
Creemos que la infancia es una etapa única, la más rica y decisiva en el desarrollo de una persona.
Es un tiempo de descubrimiento, de exploración y de asombro.
El juego libre es la forma más auténtica y natural de aprender. A través del juego, los niños construyen su mundo,
expresan lo que sienten, resuelven conflictos y desarrollan su creatividad. No necesitan que les enseñemos
cómo jugar: sólo que estemos cerca, atentos y disponibles.
Nuestra pedagogía se basa en la confianza: en el niño, en sus ritmos, en su capacidad de aprender, y también en el adulto que aprende a observar sin dirigir, a sostener sin intervenir, a estar presente sin marcar el camino.
¿Quiénes somos?

Somos Irrintzi y Garoa, dos docentes que vivimos la educación también desde casa.
Irrintzi es maestro de Educación Infantil y encuentra en el juego su lenguaje natural con los más pequeños.
Garoa es maestra de Primaria, apasionada por acompañar los procesos de aprendizaje desde el respeto y la confianza.
Juntos soñamos con un espacio donde las familias puedan vivir la infancia desde otro lugar: más lento, más libre, más verdadero.
Creemos que jugar es estar vivos, aprender y crecer.
